La feria de Arana festeja aniversario, con el aporte de Ingeniería

hortalizas

A través de un proyecto de extensión de UNLP, se reemplazaron las viejas y precarias estructuras de madera por unas resistentes columnas de metal y techo de chapa. De la iniciativa participaron docentes y alumnos de la Facultad de Ingeniería, junto a feriantes. El festejo con la comunidad será este sábado 9 de junio. Habrá sorteos de productos, corte de torta y una intervención teatral

Como cada sábado, con las primeras luces del día, un grupo de horticultores le da vida a la Feria de Productores de Arana. Verduras, hortalizas, huevos, miel, plantas y artesanías, son algunos de los productos que ofrecen a los vecinos de la zona y del Gran La Plata. Con el objetivo de mejorar las condiciones de seguridad de los puestos, que se encontraban en un estado de gran deterioro y precariedad, la Facultad de Ingeniería de la UNLP llevó adelante un proyecto de extensión para reemplazar las viejas estructuras de madera por unas sólidas columnas de metal y techo de chapa. De la iniciativa, participaron docentes y alumnos de Aeronáutica, Civil y Agrimensura.

La feria, ubicada en el viejo andén del ferrocarril de la Estación de Arana, sobre la calle 131 entre 636 y 637funciona habitualmente en el horario de 8 a 15. Pero el sábado 9 de junio será un día especial. Con motivo del octavo aniversario se extenderá hasta las 17 horas. Habrá sorteos de cajas de productos, corte de torta a las 11 horas, un reconocimiento a la Facultad en agradecimiento y una intervención artística del grupo de teatro “Hijos del Barro”, del Centro Cultural “Por las Voces”, de Villa Garibaldi.

Leticia Grismau, integrante y tesorera de la Comisión Directiva de la Asociación Civil Arana, recordó los comienzos de la feria. “Nuestra asociación fue creada en el año 2010 con el espíritu de darle a los productores hortícolas de Arana un espacio para exponer sus productos, cara a cara con los vecinos. Con Carina Miquelini, presidenta de la ONG, y Claudia Neira, secretaria, visitamos en aquel entonces las quintas de la zona y les pedimos a los dueños si podían cederle a los peones dos o tres surcos a cada uno para que ellos pudieran sembrar y luego obtener una ganancia con lo producido”, explicó.

En los inicios, la estructura de los puestos estaba hecha sólo con nylon negro y maderas, pero con el paso del tiempo se fue deteriorando. Es por ello que se contactaron con la Facultad para buscar asesoramiento. Así surgió el proyecto de extensión, del cual participa el Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA), del Departamento de Aeronáutica, con el financiamiento de 5 becas para alumnos (3 estudiantes de esa carrera y 2 de Civil) y la compra de algunos materiales para el techo y las columnas. En tanto, integrantes del Departamento de Agrimensura llevaron adelante las mediciones de terreno en el lugar; mientras que los feriantes se encargaron del armado de las vigas y chapas. Además una empresa, que estaba realizando un trabajo para Ingeniería, se encargó de la colocación de las columnas.

Bajo la dirección de los ingenieros Marcos Actis, director del CTA, y de Asdrúbal Botani, fuimos a la feria y charlamos con la gente. Nuestro trabajo consistió en el análisis de las cargas de viento de la estructura, ver el peso propio de la misma y la distribución de los puestos, entre otros aspectos”, explicó Camilo Andrés Pasmin Vega, uno de los becarios.

A mí me ha ayudado trabajar con la comunidad, poder aportar un poco de lo aprendido en Ingeniería y también aprender de ellos, de los feriantes”, agregó Víctor García, otro de los becarios.

Por su parte, William Ángel Choque Mamani también becario de Aeronáutica, expresó que “en las visitas a la feria la gente nos contaba sus inquietudes sobre el estado en que se encontraba la estructura”. Respecto al trabajo realizado, el alumno mencionó que el diseño en el programa de computación CAD fue muy importante porque realizaron un plano del lugar y de la construcción de los puestos. “Desde el punto de vista personal, fue una experiencia muy buena porque pudimos aplicar muchos conceptos aprendidos en la Facultad y otros que se sólo se adquieren en la práctica laboral”, aseguró.

Con el aporte realizado por la Facultad la estructura de la feria también ganó en extensión ya que de 37 metros de largo pasó a tener 54 metros, por 5 metros de ancho. En tanto, la cantidad de puestos de venta se amplió de 14 a 18.

Un encuentro cara a cara entre productores y vecinos

Hasta la Feria de Productores de Arana llegan clientes desde Berisso, Ensenada, City Bell, Ringuelet y Los Hornos, entre otros puntos de la región.Hace un año se agregaron nuevos rubros, como trabajos hechos en madera, producciones de dulces y escabeches y venta de plantas. Además, cada quince días se realiza un sorteo con productos cedidos por los feriantes.

Gladys Goya, horticultura y madre de tres hijos, es una de las integrantes de la feria desde sus inicios. “Comencé viniendo una vez por mes y luego cada quince días para probar. Arranqué con la venta de huevos caseros y luego le sumé rúcula, zanahoria, remolacha, acelga, berenjena, tomate, zapallito, zukini, melón y batata, entre otros productos. Todo sin agroquímicos. En casa siembro de todo. Tengo plantaciones de naranjas y limones. Crio gallinas y patos. También produzco alimentos como conservas de tomate y frascos de berenjena en escabeche. Vivo de esto y me siento feliz. Antes pasaba todo el día en casa. Ahora me relacionó con la gente que viene a comprarnos. Hasta recetas me piden. Por eso, tener esta nueva estructura para los puestos es un sueño hecho realidad para nosotros”, expresó Goya.

Otro vendedor que asiste a la feria desde su creación es Hugo Vallbona, un productor de miel que trabaja en la zona de Bavio, en la costa de Berisso y en Ignacio Correa. También ofrece polen y jalea real.

Mariel, una clienta habitual de la feria, expresó que todos los sábados recorre los puestos con sus pequeños hijos. “Los productos son de buena calidad, sin agroquímicos. Además tienen buenos precios y los feriantes siempre te atienden con buen humor. Es como un paseo familiar”, aseguró la vecina, socióloga de profesión, que vive en la zona de Parque Sicardi.

Del proyecto participaron los alumnos becados por el CTA, Valentina Santi, Facundo Pedro Ezequiel del Bueno, Víctor García, William Ángel Choque Mamani y Camilo Andrés Pasmin Vega. También el no docente Fernando Leiba y los docentes Asdrúbal Bottani y Marcos Actis.