Juicio a Nahir Galarza: psiquiatra complicó la defensa de la acusada de homicidio

Nahir-Galarza acusada

El médico psiquiatra que entrevistó a Nahir Galarza, la joven de 19 años acusada de haber matado de dos tiros a su novio Fernando Pastorizzo el 29 de diciembre pasado en Gualeguaychú, afirmó que sabía qué había hecho y cuáles eran las consecuencias de ello.

El profesional, integrante del equipo técnico del Juzgado de Familia y Menores de esa ciudad, evaluó que la detenida no experimentaba síntomas de estrés postraumático. “No presentó trastornos, discernía lo bueno de lo malo, lo aceptable de lo no aceptable, lo lícito de lo que no lo es”, explicó agregando que ella tiene “baja tolerancia a la frustración con tendencia a la irritabilidad y a la desregulación emocional”.

Nahir “manifestó cierto tinte obsesivo respecto de tener las manos sucias con gérmenes y al lavado permanente antes de las comidas, pero esto no se configuraba dentro de un trastorno obsesivo compulsivo, ya que no tenía implicación en su vida diaria. No está dentro de una consideración patológica”, afirmó el psiquiatra.

“El rasgo que observé con respecto a la cuestión obsesiva compulsiva fue lo de las manos, pero no llega a constituirse en un trastorno obsesivo compulsivo”, insistió al ser consultado en el juicio.

Ante la pregunta de la Defensa sobre si la compulsión de lavarse las manos podía estar vinculada a un hecho traumático como un abuso, el médico dijo que “no se encuadraba en un trastorno” e insistió con que “no se percibió sintomatología de un estrés postraumático”.

Sobre un eventual sufrimiento de violencia de género, Giglione sostuvo: “Establecer si hubo violencia de género excede a la función pericial encomendada. Sería imprescindible mantener entrevistas vinculares. La evaluación debe contemplar la particularidad e inclusión de la otra persona. No me puedo expedir respecto del vínculo ni respecto a violencia de género”