Argentina, afuera: volver a la grieta

niebla

El sueño de Rusia terminó. La ilusoria victoria personal que nos otorga el hecho de que nuestro país siga en carrera en la máxima competición futbolística, concluyó ayer con un 4-3.

Con ella se despide también la cortina de humo que, irónicamente, continuó materializada ayer en forma de una concreta neblina.

En cuatro fechas también, terminó esa pequeña pausa que le dio el deporte a la grieta nacional. Ya no habrá, al menos por un tiempo, oficialistas y opositores de ninguna política hinchando por nada en común.

Bienvenida de vuelta, posverdad, a las trincheras argentinas.