Eurodiputados rechazaron ley de censura previa de internet (y contra los memes)

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¿Esta imagen intervenida infringe derechos de autor?

La norma regulatoria basada en la censura previa buscando resguardar los derechos de autor no fue aprobada por el Parlamento Europeo, que trató el tema este jueves.

Los representantes rechazaron la reforma con 318 votos en contra, contra 278 a favor y 31 abstenciones.

La propuesta sometida a votación proponía, entre otras cosas, incrementar los ingresos de los editores de prensa y acabar con el contenido que evade los derechos de autor en Internet , con la mirada puesta en plataformas como YouTube o Facebook .

La norma se esgrimía absurda. Por ejemplo: un video de un cumpleaños familiar que tiene de fondo un tema musical registrado, infringe el derecho de autor si no se pagó un cánon. Esto no implica que el tema esté editado y sea la banda de sonido del video. Con que suene de fondo, lejanamente, en un equipo musical, ya alcanza para reclamar que sea quitado de la web.  Actualmente, si se denuncia este contenido, las plataformas lo censuran. Pero, lo cierto, es que no hay gente trabajando para buscar ese tipo de infracciones menores a la ley. De haberse aprobado semejante propuesta, debería haberlas.

Otro ejemplo muy fácil de comprender son los memes: hoy, las imágenes reformuladas en base a obras artísticas ajenas, pueden ser censuradas. La aprobación de la norma debatida en el Parlamento Europeo hubiera implicado contratar gente para dar de baja los memes de las redes sociales que utilizaran material registrado.

Todas estas medidas, basadas en la legalidad pero opuestas al espíritu comunitario de internet y claramente exageradas y alejadas de la tradición y la costumbre, eran vistas como una solución rápida para poner fin a la utilización gratuita de su contenidos.

Más allá del debate alrededor de cuán ilegal es que nuestro hijo de 8 años suba  a su Instagram una imagen de Messi  jugando en el Mundial sin pagarle el respectivo cánon a la FIFA, las regulaciones hubiesen actuado contra la inmediatez de la red.

Su aplicación hubiera sido catastrófica: solo los medios de comunicación gigantes podrían haber convivido con ella, mientras que los medios chicos hubieran quedado en espera de aprobaciones dependientes de los proveedores de internet. Y eso, aunque no infringieran ninguna norma, de ninguna clase.

Dada la globalización de la web, la norma hubiera afectado directamente a nuestro país. Peor aún: podría haber sentado un antecedente en el derecho internacional.

El rechazo significa que el Parlamento Europeo no puede iniciar las negociaciones sobre esta reforma con los Estados miembros y la Comisión Europea. Los eurodiputados volverán a tratar el texto en comisión, y será nuevamente presentado para un voto por el pleno en septiembre.

El objetivo final de esta reforma, propuesta por la Comisión Europea en septiembre de 2016, es, según ésta, modernizar los derechos de autor para adaptarlo a la era de la revolución digital.