No quedan flippers en La Plata

pinball

 

Las famosas máquinas hoy solo son capital de los coleccionistas locales. Las pocas casas de juegos existentes en la ciudad no cuentan más con el  legendario entretenimiento que brilló en otros tiempos

Los pinballs o flippers ya no son parte del entretenimiento platense. En los espacios recreativos más populares de la ciudad, no queda ni uno al que el vecino pueda echar unas monedas. Puede encontrarse alguna de estas máquinas en algún depósito o domicilio privado, pero la mayoría está fuera de servicio.

Es que estos juegos, tan populares por estas latitudes en los ochentas, ya no forman parte del mobiliario de los locales de entretenimiento: las máquinas de baile, algunos arcades clásicos o de carreras comparten lugar con otras opciones que hoy atraen a los niños.

Los flippers de Terminator 2, Arma Mortal y The Machine (un pinball basado en una sensual robot femenina) eran las más comunes en nuestra capital. Locales como el extinto Texas (de 8 y 51) o PacMan los tenían por montones.

Sí pueden hallarse aún algunos Street Fighters, Daytonas, pero nada de estas reliquias que hoy rondan los 50.000 pesos en Mercadolibre.

Historia y actualidad mundial

El origen del pinball se remonta al siglo XVIII, en Francia, con un juego bastante rudimentario llamado Bagatelle, muy famoso en la Europa por entonces. Consistía en un tablero horizontal de puntería, montado sobre una mesa, que tenía una serie de agujeros y topes de madera, que determinaban el recorrido de una bola.

A mediados del siglo XIX en Estados Unidos, se reemplazaron los topes por clavos metálicos, lo que le dio el nombre de pinball, nombre con el que se los conoció también en Latinoamérica.

Entre 1930 y 1940 dos ingenieros de la empresa Automatic Industries, Arthur Paulin Whiffle y David Gottlieb, comenzaron a darle su aspecto moderno al juego, colocándolo en una caja de madera con mampara de vidrio y dotándolo de mecanismos ocultos que asombraban al jugador. En 1932, otro ingeniero, Harry Williams, inventó un sistema electroimantado de bobinas denominado Tilt (falta) que permitía denunciar al jugador fraudulento que quería cobrar premios moviendo sutilmente la mesa de juegos. Posteriormente, entre 1940 y 1950, las máquinas expendían dinero cuando el jugador lograba cierta puntuación. Por eso, se las asoció a bares controlados por gángsteres, y en algún momento fueron declaradas ilegales junto a los tragamonedas.

Derogada la prohibición, Williams Manufacturing Company no perdió el tiempo y rápidamente las máquinas Williams ganaron el terreno perdido, llegando a fines de los 70 y sobre todo en los 80 a ser máquinas de entretenimiento juveniles.

Muchos juegos famosos basaron su temática en franquicias cinematográficas de Hollywood como Terminator, Arma mortal, Viaje a las estrellas y Parque Jurásico, entre otros. Hoy, en EE.UU., abundan los de temáticas de series. Así podemos encontrar tableros basados en Breaking Bad o Walking Dead.

El juego en Argentina, hoy

Son poco más de un centenar  los Pinballs que quedan activos a lo largo del país actualmente. De hecho, se ha confeccionado un mapa (que se vale del Googlemaps) indicando donde se puede acceder a ellos. Nuestra opción más cercana sería Quilmes. Puede consultarse en  http://bit.ly/1fbkiuA.

Además, los fanáticos pueden participar de dos grupos de Facebook que rinden tributo al mítico juego: Pinballsargentinos y Club Argentino de Pinballs son el refugio de los cultores de nuestro país. También, pueden adquirir un libro industria nacional llamado Pinball, de Santiago Ciuffo, autor que materializó la época dorada de estas máquinas  en Argentina  a lo largo de un centenar de páginas.

Como cereza del postre, debe destacarse la existencia del primer pinball argentino, que a diferencia de los clásicos conocidos, tiene una pantalla virtual. Se trata de una máquina producida hace algunos años en nuestras latitudes, que cuenta con un monitor de 32 pulgadas y en el que se puede cargar prácticamente cualquier juego.