Investigadores platenses utilizan nanotecnologías ecológicas en medicina y la industria

Un grupo de científicos de la Universidad Nacional de La Plata logró crear nanoproductos ecológicos de gran utilidad y aplicación en la medicina y en industrias como la farmacéutica y la alimenticia. Se trata de nuevos desarrollos de carácter sustentable, cuya principal ventaja radica en su baja o nula toxicidad para la salud humana y el medio ambiente. Además, se utilizan para su producción fuentes renovables que permiten bajar el costo de la producción.

Se habla de “nano” cuando existe una dimensión menor o igual que la millonésima parte de un milímetro; y de ecotecnología o tecnología “verde” cuando las tecnologías que se usan son sustentables.

Los eco-nanoproductos se realizan en el Instituto de Investigaciones Fisicoquímicas Teóricas y Aplicadas (INIFTA – UNLP – CONICET). Para la elaboración de estos nanoproductos ecológicos, el equipo de investigación del IMBioMat (Interacciones de Medios Biológicos y Materiales), utiliza insumos de origen natural que provienen de la flora o agroindustria argentina y/o de los desechos de su procesamiento. Los compuestos naturales seleccionados deben ser especialmente ricos en fitocompuestos fenólicos (tales como descartes de la producción de aceite de oliva y de té verde, aceites esenciales de orégano y tomillo, hollejos, cáscaras y semillas de frutas).

En los últimos años se ha desarrollado una gran variedad de nanopartículas y nanopelículas con aplicaciones muy diversas, con fines biomédicos (sustitución o regeneración de tejidos, tratamientos oncológicos, liberación controlada de fármacos, diagnóstico por imágenes), agropecuarios (pesticidas, fertilizantes, desinfección de agua, tratamientos para ganado, aves de corral) e industriales (energía, ambiente, alimentación, recubrimientos, vestimenta, etc.).

Estas nanotecnologías innovadoras emergen aceleradamente por lo que es necesario impedir que se sigan los pasos de las anteriores innovaciones de la industria química. Esto es que, a pesar de proveer beneficios significativos, no se han tenido suficientemente en cuenta los impactos producidos por los nuevos materiales durante su síntesis, procesamiento y desecho sobre la salud humana y el ambiente.

“Surge así esta nueva propuesta de nanotecnología ecológica que utiliza fitocompuestos fenólicos, con propiedades antimicrobianas y antioxidantes y además su estructura química hace posible formar con ellos películas sobre diversas superficies mediante técnicas electroquímicas “verdes” o por simple adsorción, así como participar como agentes reductores “verdes” en la formación de nanopartículas” , explicó Mónica Fernández Lorenzo, investigadora responsable del IMBioMat, profesora titular de la Facultad de Ingeniería de la UNLP e investigadora principal del CONICET.

“Las nanopelículas pueden utilizarse, por ejemplo, para el control de la corrosión de metales de interés industrial, reemplazando a los inhibidores tradicionales de origen sintético que a menudo poseen elevada toxicidad. También pueden aplicarse en los dispositivos anticonceptivos como los DIU-Cu (dispositivos intrauterinos a base de cobre), con el fin de controlar la elevada liberación de iones cobre que ocurre en el período inicial y que puede provocar efectos adversos en la portadora”, señaló la investigadora.

Asimismo, sirven para controlar la disolución y ejercer acción antimicrobiana en biomateriales metálicos biodegradables utilizados en traumatología.

“También se utilizaron fitocompuestos para sintetizar bio-nanopartículas de plata, que pueden ser utilizadas como agentes antimicrobianos (en medicina, en el agro y en la industria), y de óxido de hierro (decontaminantes de aguas, industria de petróleo, fertilizantes y en medicina). De especial interés resultan las magnéticas por su susceptibilidad a ser dirigidas hacia el sitio del tratamiento mediante la aplicación de un campo magnético”, señaló la docente.

De esta forma el beneficio de las nanotecnologías ecocompatibles es múltiple: se obtiene el efecto deseado, se realiza un aprovechamiento de residuos de la industria agraria/alimentaria, disminuyendo así el volumen de desechos, y se le da valor agregado a la biomasa, obteniendo nanoproductos mucho más compatibles con el ambiente.

Fernández Lorenzo concluyó “algunos de los problemas adicionales que se buscan solucionar de una forma ecocompatible son, por un lado, el proveniente del derrame de efluentes con contaminantes microbianos, productos químicos y nanoproductos que desequilibran y dañan al ecosistema y, por el otro, el uso indiscriminado de agentes antimicrobianos sintéticos (biocidas y antibióticos) que ha generado especies resistentes a tratamientos y terapias convencionales”.

El IMBioMat

Está integrado por un grupo interdisciplinario compuesto por profesionales de distintas áreas de conocimiento (bioquímica, biología, biotecnología, microbiología, citología, ingeniería química). Dra Mónica Fernández Lorenzo, Dra. Natalia Fagali, Dra. Claudia Grillo, Lic. Ariel González, Lic. Valentina Cajiao Checchin, Lic. Mariángeles Carrá, Egly Llerena Suster y Claudia Timberi.